Como ya hemos comentado en otros artículos de nuestro blog, la apnea del sueño afecta a un número considerable de la población y, en su mayoría, no están correctamente diagnosticados. Debido a la deficiencia de un buen diagnóstico de esta enfermedad, los que la padecen no tienen el cuidado necesario en muchas ocasiones, y puede ser muy perjudicial para su salud.

Esto está altamente relacionado con los accidentes de tráfico, que son uno de los principales motivos de fallecimiento en nuestro país. La somnolencia está claramente relacionada con el volumen de accidentes, y dar con el problema debe ser una de las soluciones para erradicarlos.

Por tanto, el síndrome de la apnea del sueño, que afecta entre un 4 y un 5% de los conductores, supone un riesgo muy alto a la hora de sufrir un accidente debido a un excesivo sueño diurno. Los estudios afirman que el riesgo de sufrir un accidente si padeces apnea del sueño es de un 370%, por los trastornos que puede ocasionar.

Esta enfermedad, que se caracteriza por episodios repetidos de obstrucción de las vías altas con interrupciones de la respiración que duran alrededor de 10 segundos, afecta sensiblemente a la conducción y puede suponer un riesgo tanto para el conductor como para el resto de vehículos.

Con estos datos, los expertos afirman que no existe por tanto otra enfermedad que suponga un riesgo tan alto para la conducción como la apnea del sueño. Por todo ello, es importante que desde los gobiernos centrales tomen consciencia de este problema y pongan una solución efectiva para evitar desenlaces tan trágicos.

Tener controlados y localizados a los enfermos con apnea del sueño es importante, así como realizar un estudio médico completo para tener un diagnóstico totalmente certero. Si se comprueba que los niveles y el riesgo de padecer un accidente son altos, se tomarán entonces medidas como la retirada del carnet de conducir o cumplir unos requisitos necesarios para poder obtenerlo o renovarlo.

Por todo ello, si usted padece apnea del sueño, es importante que sea consciente de la importancia de realizar unas pruebas antes de ponerse al volante, así como ser conscientes del riesgo que se sufre a la hora de hacerlo.