La fisioterapia respiratoria es un conjunto de técnicas que se aplican para prevenir, tratar y estabilizar las alteraciones cardiorrespiratorias que sufren pacientes adultos y pediátricos. Entre sus objetivos figuran mejorar la función ventilatoria de los pacientes, la disnea, el drenaje de las secreciones bronquiales y la capacidad funcional de las personas que padecen algún tipo de afectación pulmonar o cardiaca, así como pautar un entrenamiento para aumentar la tolerancia al ejercicio físico, que está disminuida en personas con patologías como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Está extensamente implementada en muchos países del mundo, pero no así en España, donde su implementación aún es baja, el número de profesionales que se dedican a ella es minoritario y, por ejemplo, se estima que solo entre un 0,3% y un 0,6% de los pacientes con EPOC grave se benefician de estos programas de rehabilitación respiratoria. Para conocer la situación real de la implementación de estas técnicas en la sanidad española, Vilaró y otros autores han llevado a cabo dicha investigación.

A pesar de tener ciertas limitaciones metodológicas, los autores del estudio afirman que la información que aporta es muy valiosa, porque, como solo hay un 5% de fisioterapeutas respiratorios colegiados, esto significa que los fisioterapeutas que han respondido representan al 50% de todos los fisioterapeutas respiratorios colegiados que hay en España. Por comunidades, las más representadas en las respuestas a esta encuesta son Galicia, con 159 respuestas (20,1% del total); Cataluña, con 139 (17,5%) y Castilla La Mancha, con 125 (15,8%).

En la muestra, el 79,2% de los participantes tenían una edad inferior a los 35 años y la mayoría, el 93,2%, tenía una formación académica mayoritariamente de diplomado en fisioterapia. Un 14,2% había mejorado su nivel académico cursando un grado, máster o doctorado vinculado a fisioterapia. Principales resultados asistenciales El 67,8% de los encuestados (53,8%) afirmaron tener una vinculación asistencial con la fisioterapia respiratoria, aunque solo un 14,1% le dedicaban toda su jornada laboral. El 50,4% están vinculados a la fisioterapia respiratoria tenían formación específica.

Los tratamientos de fisioterapia respiratoria se realizan mayoritariamente en hospitales, en el 35,5% de los casos, también en su mayoría de tercer nivel, aunque en la encuesta no se ha desglosado esta información según la titularidad de los centros (públicos, concertados o privados) ni de los pacientes (adultos y pediátricos). Dentro de la actividad privada, les siguen los centros privados (31%) y los domicilios (16,9%).

Las patologías respiratorias que más se tratan con fisioterapia respiratoria son la EPOC (58,7%), las bronquiectasias (41%), las lesiones medulares (40,1%) o las enfermedades neuromusculares (39%) y el tipo de intervenciones más comunes son el drenaje de secreciones (54,2%), las movilizaciones de la caja torácica (51,6%) y las técnicas ventilatorias (49,1%).

“La fotografía obtenida con este estudio sigue siendo un reflejo de la situación actual de la fisioterapia en España. En líneas generales, hemos visto que la implementación de la fisioterapia respiratoria es baja, que se desarrolla mayoritariamente en hospitales y centros privados, y que los fisioterapeutas que se dedican a ella tienen poca dedicación específica a lo largo de la jornada laboral”, según Vilaró. El Dr. Escarrabill mostró que, en otros países, los fisioterapeutas también se plantean su reconocimiento profesional. Para este reconocimiento es clave identificar las prácticas específicas que aportan valor, las intervenciones que permiten un rápido retorno a casa y el diseño de un marco global de los cuidados transicionales. “Los fisioterapeutas deben combinar el “high tech” con el “high touch”: técnica y proximidad. El futuro no se centrará en las titulaciones generales sino en las tareas que aportan valor”, comenta este experto.