¿Lleva solo unos días utilizando la CPAP? Si es así, es posible que todavía no se adapte a la mascarilla. Tranquilo, al principio puede ser que necesite un poco de tiempo para sentirse cómodo con ella. Lo principal es que escoja entre los diferentes tipos de mascarillas el diseño y estilo que se adapte a ti, para que aporte la máxima comodidad durante su uso. Conoce las características de las mascarillas existentes de la mano de Salud en Casa:

-Mascarilla nasal: es el tipo más utilizado que se coloca sobre la nariz manteniéndose en su lugar gracias al uso de una correa que se coloca sobre la cabeza. A pesar de que su uso es frecuente, no es recomendable para personas con problemas para respirar por la nariz.

-Mascarilla facial. Imprescindible para las personas que respiran a través de la boca o alternan entre la nariz y la boca.

-Olivas y almohadillas nasales. Se trata de una alternativa eficaz al resto de mascarillas, sobre todo para aquellas personas que sienten claustrofobia con una mascarilla facial o no pueden encontrar una mascarilla que se adapte a ellos. Se inserta en las fosas nasales.

Además de estas variedades que se utilizan con mayor frecuencia, existen otros modelos como una boquilla libre con almohadillas nasales.

Para el día a día, deberás tener en cuenta el sencillo pero necesario mantenimiento y cuidado imprescindible de estas mascarillas para que el tratamiento con CPAP sea el adecuado.

Lave la almohadilla de la mascarilla con un detergente que sea suave todos los días. Y, cada dos días, lave el resto de la mascarilla. Cada quince días lave el tubo. Es recomendable revisar los filtros cada dos semanas y cambiarlo cuando sea necesario. Si las correas se aflojan o no se adaptan bien, es posible que el arnés esté pidiendo una sustitución.