La oxigenoterapia sigue siendo el tratamiento de los pacientes con EPOC, que afecta a más de 328 millones de personas, según la OMS, y supone la quinta causa de muerte en todo el mundo. A pesar de ello, tras el diagnóstico, los pacientes pueden seguir con su rutina, e incluso viajar acompañados de concentradores portátiles de oxígeno (CPO), oxígeno líquido y, en ocasiones específicas, concentradores estáticos. La elección del modelo dependerá del transporte que se escoja para viajar.

Para los desplazamientos largos en automóvil, los concentradores portátiles de oxígeno disponen de un cable de alimentación para enchufarlo en la toma de corriente del coche. En concreto, El Inogen One G3 es idóneo para los viajes en carretera, ya que ofrece 5 horas de batería, además de ser pequeño y ligero, con un peso que oscila entre los dos y tres kg. No obstante, para desplazamientos cortos, se puede utilizar el O2 líquido, teniendo en cuenta el tiempo de autonomía de la mochila.

Si eliges el autobús como medio de transporte y el viaje es largo, es fundamental colocarse en un asiento próximo al conductor para poder enchufar el CPO en el encendedor del automóvil. Sin embargo, ya existen líneas de autobuses que disponen de asientos con enchufes, que deben ser solicitados con anterioridad por el paciente.

Para trayectos en tren, los enchufes suelen estar colocados en los WC y en la cafetería, aunque los de última generación ya incluyen enchufes en los asientos. Para estos viajes, existen CPO de tamaño reducido y resistentes a impactos o vibraciones, como el Concentrador Portatil Simplygo.

En barco, el CPO vuelve a ser el sistema de oxigenoterapia más idóneo, ya que los camarotes y salones disponen de enchufes para poder cargar estos dispositivos cuando el paciente lo necesite. Sin embargo, si el viaje en barco es de larga duración, se da la posibilidad de optar por el O2 líquido. De esta forma, se instala la nodriza en el camarote para que el paciente pueda utilizar la mochila en las actividades al exterior.

Sin embargo, la CPO puede acompañar al paciente en las excursiones al exterior para garantizar el suministro de oxígeno durante más tiempo que el O2 líquido.

Por último, en los viajes en avión es recomendable la utilización de concentradores de oxígeno portátiles, que ha aprobado recientemente el American Department of Transportation, que permite su uso durante el despeque, aterrizaje y los movimientos por la cabina, así como durante los desplazamientos hasta el avión.

En los viajes en avión es muy importante tener en cuenta el tamaño del concentrador de oxigeno portatil, ya que las aerolíneas permiten acomodarlos debajo del asiento en el compartimiento superior. También es necesario optar por un CPO con una carga que cubra todo el vuelo, además de 3 h de batería adicionales.

Salud en Casa dispone de los equipo más avanzados, cómodos y seguros para garantizar el suministros de oxígeno durante los viajes del paciente. A la hora de elegir la fuente adecuada, deberá tener en cuenta la duración del mismo para optar por el concentrador de oxígeno portátil o la utilización del oxígeno líquido.